COMUNICADO DE ARECO PUEDE 3/6/2026
VILLA LÍA Y UNA REFLEXIÓN NECESARIA SOBRE LA DEMOCRACIA COOPERATIVA
Los acontecimientos vividos recientemente en la Cooperativa de Obras y Servicios Públicos de Villa Lía deberían invitarnos a una profunda reflexión como comunidad.
Más allá de las diferencias personales, políticas o circunstanciales, existe una pregunta central que debemos hacernos: ¿estamos dispuestos a respetar las reglas cuando no nos favorecen?
Las cooperativas no son empresas comunes. Son organizaciones democráticas creadas por los vecinos para administrar bienes y servicios que pertenecen a todos. Por esa razón cuentan con un Estatuto Social, que funciona como su constitución interna y establece derechos, obligaciones, procedimientos y límites para todos los actores involucrados.
Cuando las normas son ignoradas, cuando los procedimientos son interpretados según la conveniencia del momento o cuando se impide la competencia democrática, el problema deja de ser de una lista, de un dirigente o de un grupo determinado. El problema pasa a ser institucional.
Desde Areco Puede sostenemos que la fortaleza de una institución no se mide cuando todos están de acuerdo, sino cuando quienes tienen el poder respetan las reglas incluso cuando esas reglas pueden poner en riesgo su continuidad.
Lamentablemente, durante este proceso hemos observado conductas que, a nuestro entender, se apartan del espíritu democrático y participativo que debería caracterizar a una cooperativa.
Pero la responsabilidad no es únicamente de quienes conducen. También corresponde preguntarnos qué papel estamos desempeñando como comunidad.
Villa Lía está próxima a cumplir 70 años de historia cooperativa. Sin embargo, la elección abierta, secreta y competitiva que prevé el Estatuto seguía siendo una oportunidad histórica para fortalecer la democracia interna de la institución.
Por eso hoy queremos plantear algunas preguntas a nuestros vecinos:
* ¿La cooperativa merece elecciones democráticas reales entre distintas propuestas?
* ¿Es positivo que existan alternativas para que los asociados puedan elegir?
* ¿Las reglas deben respetarse siempre o solamente cuando benefician a quienes ejercen el poder?
* ¿Puede una cooperativa seguir siendo verdaderamente cooperativa si se debilitan los mecanismos de participación democrática?
* ¿Qué ejemplo estamos dando a nuestros hijos y nietos cuando aceptamos que los fines justifiquen los medios?
* ¿Queremos instituciones abiertas al control de los asociados o instituciones cerradas sobre sí mismas?
La democracia no se defiende únicamente en las elecciones nacionales, provinciales o municipales. También se defiende en cada institución intermedia de nuestra comunidad.
Porque una cooperativa no pertenece a un presidente, a un consejo de administración ni a una agrupación determinada.
La cooperativa pertenece a todos sus asociados.
Y cuando la democracia cooperativa se debilita, perdemos todos.
Desde Areco Puede seguiremos defendiendo la transparencia, el respeto al Estatuto, la participación ciudadana y el derecho de los vecinos a elegir libremente el destino de las instituciones que les pertenecen.
ARECO PUEDE
Más vecinos participando.
Más democracia.
Más control ciudadano.